En el sistema legislativo colombiano, existen diferentes formas de hacer cumplir las reglas entre los ciudadanos. Las leyes, las normas, las resoluciones y los decretos se expiden con este fin, sin embargo, existen ciertas diferencias entre estos documentos que mencionaremos a continuación.
En primer lugar, podemos hablar de la norma jurídica que es una regla dictada por una autoridad competente y que tiene que ver con el comportamiento humano y que de no ser cumplida trae consigo una sanción. La norma es de carácter heterónomo, bilateral, coercible y externo. Las leyes, los reglamentos, órdenes ministeriales, decretos son normas jurídicas. En general cualquier acto administrativo que genere obligaciones o derechos es una norma jurídica.
Por su parte, el decreto es “Disposición o resolución dictada por la Autoridad en asuntos de su competencia”. Es un tipo de acto administrativo expedido por el poder ejecutivo y tiene un contenido normativo reglamentario. Su rango es inferior al de las leyes. Por ejemplo, las alcaldías pueden expedir decretos, el banco de la republica entre otros. Existe el decreto legislativo y el decreto-ley. El primero, el gobierno lo dicta y trata materias que no necesitan ser reguladas por la ley orgánica. Por su parte, el decreto-ley es delegado por el poder legislativo y se utiliza en casos excepcionales.
La resolución judicial, es el acto procesal (decisión o providencia) proveniente de un juez o un tribunal. Con una resolución, se resuelve las peticiones de las partes y se ordena o se autoriza que se cumplan determinadas medidas.
Finalmente, podemos definir la ley como “Regla, norma. Disposición emanada del poder legislativo en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia. Su incumplimiento trae aparejada una sanción”. El congreso de la republica, que es el máximo órgano legislativo del país, se encarga de hacer y aprobar las leyes. La ley tiene ciertas características como la generalidad, la obligatoriedad, permanencias, abstracta e impersonal, y se reputa conocida.
En conclusión podemos darnos cuenta que aunque podemos confundirnos con las normas, las leyes, las resoluciones y los decretos, estos no son iguales y son expedidos por entes deferentes y con fines diferentes. Si hablamos a nivel ambiental, existen muchas normas, resoluciones, decretos y leyes, que velan por el medio ambiente, pero que en muchos casos no son respetadas y los entes regulatorios no las hacen cumplir y no penalizan debidamente a quienes las incumplen. Algunas resoluciones, permiten daños al medio ambiente y simplemente cobran multas a quienes los hacen, situación que nos hace dudar del poder de estas medidas.
Bibliografia:
Wikipedia
NotiOficial (base de datos biblioteca de la universidad icesi)
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